El Encuentro Regional de la Pastoral Carcelaria de la Región Cuyo se realizará los días 23 y 24 de agosto en la Casa de Oración Emaús (San Juan), su lema: “La esperanza, fuego de la Pastoral Carcelaria”.
Voluntarios y referentes de San Juan, San Luis y Mendoza se reunirán para compartir experiencias, fortalecer la colaboración entre diócesis y renovar su compromiso con las mujeres y hombres privados de libertad. Estos encuentros anuales buscan tender puentes que superen prejuicios, generar vínculos entre parroquias y cárceles, y consolidar un servicio pastoral integral y cercano.
La misión no es sencilla ni para todos: supone abrir el corazón y confirmar una vocación de servicio que se sostiene en la esperanza y en la certeza de que solo el amor transforma.
Un testimonio vivo de esta entrega es el de la hermana Mónica Bedini, Esclava del Corazón de Jesús, de 78 años, quien luce con su propio hábito la remera del encuentro que dice: “Estuve preso y me visitaste”. Desde hace un tiempo visita a los internos de la cárcel en San Juan, encarnando en esta misión social su carisma de “amar y reparar”.
Sobre esa experiencia en plena Semana santa, la hermana nos compartía: “Ha sido una experiencia maravillosa de dolor y de alegría, pude compartir personalmente con cada uno de los hermanos privados de libertad, pude abrazarlos a cada uno, dejarme abrazar y bendecir por ellos; temblaba entera, no de miedo, sino de expectativas”. Semilla de esperanza.
En sus palabras resuena la fuerza del Evangelio y el espíritu del encuentro: un abrazo que dignifica, una esperanza que enciende, un amor que transforma. Reparar es volver a ser…


